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Expectativas salariales en la entrevista de trabajo: dónde mirar los datos antes de dar una cifra

No existe una cifra correcta que dar. Sí existen tres cosas que se pueden comprobar antes de la entrevista: lo que miden las estadísticas, lo que fija el convenio y lo que la empresa debería haberte dicho ya.

Tres números que se llaman «salario medio» y no significan lo mismo

Antes de hablar de dinero conviene entender qué cifra tienes delante. El 28 de mayo de 2026 el INE publicó los datos definitivos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2024, que mide la ganancia bruta anual por trabajador. La misma nota ofrece tres cifras que se confunden con frecuencia:

29.540,26 €salario medio anual (suma de todos dividida entre todos)
24.497,17 €salario mediano (la mitad cobra menos y la mitad más)
16.520,18 €salario modal (el valor más frecuente)

Las tres son ciertas y describen la misma realidad, pero responden a preguntas distintas. La media se eleva por los sueldos muy altos; la mediana es una referencia más cercana a «lo habitual»; la moda señala dónde se concentra más gente. Según el INE, el intervalo más frecuente está entre 16.000 y 17.000 euros.

Desglose (EAES 2024) Salario medio anual Qué te dice
Total 29.540,26 € Referencia general, no de un puesto
Mujeres 26.904,90 € El salario femenino es el 83,9 % del masculino
Hombres 32.057,55 €
Hostelería (sector con el salario medio más bajo) 17.653,42 € Los sectores varían mucho entre sí
Suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (el más alto) 57.931,81 €
Directores y gerentes (ocupación más alta) 63.865,45 €
Trabajadores no cualificados en servicios, excepto transportes (más baja) 16.062,57 €
País Vasco (comunidad con la media más alta) 35.170,28 €
Extremadura (la más baja) 24.979,44 €

Cifras del INE (nota de prensa del 28-05-2026, datos de 2024). Esta tabla sirve para situar tu sector, tu ocupación y tu comunidad, no para fijar tu cifra: son medias de personas con jornadas, antigüedades y categorías muy distintas. La página del INEbase de la encuesta permite consultar los desgloses por sexo, sector, ocupación, comunidad autónoma, tipo de jornada y, en tablas propias, por edad (la tabla por edad figura como actualizada por última vez en septiembre de 2024, así que puede no incluir 2024).

Regla práctica: cuando una web o una persona te diga «el salario medio de un [puesto] es X», pregunta tres cosas: ¿bruto o neto?, ¿anual o mensual?, ¿media o mediana? Una cifra sin esas tres etiquetas no sirve para comparar.

Pasa todo a la misma unidad antes de comparar

Una oferta puede expresar el dinero de muchas maneras: mensual, anual, en 12 o en 14 pagas, con o sin variable. Para comparar, lleva todo a bruto anual, que es la unidad en la que mide el INE. La operación es una multiplicación.

Cálculo Mensual bruto Pagas Bruto anual
Salario mínimo interprofesional 2026 (EURES, consultado el 30-10-2026) 1.221 € 14 17.094 €
Oferta A (ficticia) 1.650 € 12 19.800 €
Oferta B (ficticia) 1.480 € 14 20.720 €
Oferta C (ficticia): 1.400 € + variable estimado de 1.800 € al año 1.400 € 14 19.600 € + variable

La oferta con menor cifra mensual (B) paga más al año que la A, porque reparte en 14 pagas. Y la C obliga a preguntar cuánto del variable está garantizado y qué se necesita para cobrarlo. Todo esto es aritmética, no asesoramiento: la ficha de EURES sobre España recuerda que el salario se compone de salario base, complementos (de puesto, turnos, nocturnidad, productividad, antigüedad…) y pagas extraordinarias, y que el SMI es el mínimo, que los convenios o acuerdos suelen mejorar.

Dejamos fuera a propósito el salario neto: depende de la retención y de la situación personal de cada persona, y lo que se compara en una oferta es el bruto. Si necesitas una estimación del neto, usa la herramienta oficial que corresponda y no una cifra de un buscador.

Qué debería haberte dicho la empresa antes de que preguntes

La Directiva (UE) 2023/970 sobre transparencia retributiva cambia las reglas del juego en un punto concreto. Su artículo 5 establece dos cosas para quien busca trabajo:

  1. Derecho a información previa. Las personas solicitantes tendrán derecho a recibir del empleador potencial la retribución inicial o la banda retributiva inicial del puesto, basadas en criterios objetivos y neutros con respecto al género, y las disposiciones pertinentes del convenio colectivo aplicable. Se facilitará de manera que garantice una negociación informada y transparente, por ejemplo en el anuncio de la vacante o por otro medio (art. 5.1).
  2. Prohibición de preguntar por el historial. Ningún empleador podrá hacer a los solicitantes preguntas sobre su historial retributivo en sus relaciones laborales actuales o anteriores (art. 5.2).

El artículo 34 fija como fecha límite para que los Estados miembros adopten las normas de transposición el 7 de junio de 2026. Una directiva europea obliga a los Estados; lo que exige a una empresa en España es la norma española que la incorpore. Por eso, antes de citar este artículo en una entrevista, mira en el BOE si ya hay una norma española que lo recoja y en qué términos. Hasta que la compruebes, úsalo como criterio de lo que es razonable pedir, no como derecho que puedas exigir.

La ficha de EURES sobre España añade un dato sobre lo que el contrato debe contener: resume que el empresario debe informar, entre otros datos, de salario, jornada, vacaciones, preaviso y convenio aplicable. Es una buena razón para llevar al final de la entrevista una pregunta simple: «¿Qué convenio se aplica a este puesto?».

Los consejos antiguos y los nuevos no coinciden

Las guías de orientación anteriores a esta directiva dicen algo distinto. La guía de la Junta de Andalucía, por ejemplo, distingue dos casos: si buscas el primer empleo, conviene contestar que el dinero es un factor importante pero que ahora tu mayor motivación es adquirir experiencia, sin hablar mucho de cifras; si ya tienes trayectoria, aconseja comentar abiertamente tu retribución actual o última, sin inflar la cifra, y cifrar las expectativas algo por encima, sin disparar la cantidad. Tras el artículo 5.2 de la directiva, el segundo consejo choca con el principio de que el empleador no debe preguntar por el historial. Nuestra lectura, que es una opinión y no una norma: si te lo preguntan, la respuesta más cómoda es hablar de lo que buscas y por qué, no de lo que cobrabas. Si decides contar lo que cobrabas, que sea porque quieres, no porque se espere.

El convenio: la referencia que casi nadie lee

Para la mayoría de los puestos por cuenta ajena, el convenio colectivo fija un salario mínimo por categoría o grupo profesional, y la empresa no puede pagar menos. Leerlo antes de la entrevista es la mejor preparación económica posible, y tiene la ventaja de ser un documento público.

El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 90, regula que el convenio debe presentarse a la autoridad laboral para su registro en el plazo de quince días desde que lo firman las partes y que, en los veinte días siguientes, la autoridad ordena su publicación obligatoria y gratuita en el boletín oficial que corresponda (BOE, boletín autonómico o provincial, según el ámbito). El Real Decreto 713/2010 añade que los datos inscritos en los registros de convenios son de acceso público, salvo los datos personales protegidos, y que cada convenio recibe un código que aparece cuando se publica.

  1. Averigua el convenio. Mira la oferta; si no lo dice, pregunta en la entrevista o por correo: «¿Qué convenio se aplica a este puesto?». También lo verás en el contrato y en la nómina.
  2. Busca su texto oficial. En la página «Buscar en todo el BOE» (https://www.boe.es/buscar/boe.php) puedes elegir la sección III, escribir «convenio colectivo» y el nombre o el sector en el campo de texto o de título y acotar por fechas; los convenios de ámbito autonómico o provincial se publican en el boletín de su comunidad o provincia.
  3. Localiza la tabla salarial. Suele estar en un anexo, por grupo o categoría profesional, con importe anual o mensual y número de pagas.
  4. Fíjate en el año. Muchos convenios publican las tablas de cada año por separado, con subidas pactadas; asegúrate de usar la última vigente.
  5. Anota el grupo que te correspondería según las funciones del puesto, no según el título del anuncio.

Cuidado con la categoría. Si la oferta dice «auxiliar» pero las funciones son de un grupo superior, la categoría del convenio puede ser otra. No te corresponde a ti resolver esa cuestión jurídica en la entrevista, pero sí puedes preguntar «¿en qué grupo profesional quedaría?». Si tienes dudas sobre tu caso, acude a un sindicato o a un servicio de asesoramiento laboral; esta página informa y no sustituye asesoramiento jurídico.

Cuándo sacar el tema, según quién aconseja

Fuente Qué dice del momento
Guía de la Junta de Andalucía No preguntes por vacaciones, beneficios, salario u horario en la primera entrevista: dará la impresión de interesarte más por las condiciones que por el puesto. Son apropiadas cuando la empresa haya mostrado interés en ofrecerte el puesto
Documento de la Universidad Complutense Si es la primera entrevista y el puesto te interesa, pregúntate si lo rechazarías por el sueldo; si no, puedes esperar a una entrevista posterior. No pasa nada por hacer preguntas sobre condiciones, pero conviene combinarlas con otras sobre el puesto en sí
Directiva (UE) 2023/970, artículo 5.1 La información sobre la retribución o la banda debe darse de forma que permita una negociación informada, por ejemplo en el anuncio o antes del proceso
Ficha de EURES sobre España Resume el contenido del contrato; no da pautas sobre cuándo sacar el tema

La combinación sensata: si el anuncio ya incluye una banda, no hay nada que preguntar y puedes centrarte en si encaja; si no la incluye, una pregunta serena al final de la primera entrevista («¿hay prevista una banda salarial para este puesto?») es compatible con las guías siempre que antes hayas mostrado interés en el trabajo. Si la empresa te pregunta primero por tus expectativas, no es una trampa: es práctica habitual.

Qué decir cuando te preguntan por tus expectativas

Estas respuestas son ejemplos de redacción, no cifras ni recomendaciones salariales. Cámbialas por tus datos.

Situación Frase de ejemplo
Te preguntan tus expectativas y has mirado convenio y estadísticas «He mirado el convenio y las referencias del sector y me muevo entre [X] y [Y] brutos anuales, según las funciones y las pagas»
Prefieres conocer antes la banda «¿Hay una banda prevista para el puesto? Así comprobamos si encajamos»
Aún no tienes información completa «Prefiero conocer bien las funciones y las condiciones antes de dar una cifra; ¿cuándo podríamos retomarlo?»
Te preguntan lo que cobrabas «Prefiero hablar de lo que busco para este puesto, que es [X–Y]»
Es tu primer empleo «Mi prioridad es aprender el oficio; aun así, me gustaría saber qué banda manejan para ajustarme»
Te ofrecen una cifra inferior a tu rango «Entiendo; mi rango es [X–Y] por [razón concreta]. ¿Hay margen en otros conceptos, como variable o jornada?»

Dos matices. El rango es mejor que la cifra suelta, porque deja espacio y evita que la conversación termine en un número. Y el motivo pesa más que el número: «porque el puesto incluye turnos de noche» o «porque tengo la formación X que piden» convierte una pretensión en una explicación.

Un rango fundado, paso a paso

  1. Suelo. El menor entre el convenio de tu grupo y el SMI vigente (EURES indica, en su ficha de España consultada el 30-10-2026, que el SMI 2026 es de 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas).
  2. Contexto. Mira los desgloses del INE para tu sector y tu ocupación; son medias, no tu cifra.
  3. Tus condiciones. Turnos, nocturnidad, desplazamiento, jornada, flexibilidad. El mismo número vale distinto en condiciones distintas.
  4. Escribe el rango y el motivo en una línea, y practica decirlo en voz alta.

Hay un efecto práctico de tener el rango escrito: evita que el nerviosismo te haga decir una cifra por debajo de lo que te conviene o por encima de lo que el convenio permite.

Un caso resuelto con datos inventados

Para ver cómo se encadenan los pasos, imagina un caso ficticio. Nerea se presenta a un puesto de auxiliar administrativa en una empresa de logística. La oferta no indica salario. Antes de la entrevista:

  1. Averigua en la web de la empresa que aplica el «convenio colectivo de logística de su provincia» (nombre inventado).
  2. Busca el texto del convenio y localiza el anexo salarial. Supongamos que contiene esta tabla (cifras inventadas):
Grupo profesional (ficticio) Salario anual bruto (ficticio) Pagas
Grupo 4: auxiliar administrativo 17.800 € 15
Grupo 3: administrativo 19.900 € 15
Grupo 2: técnico administrativo 22.600 € 15
  1. Comprueba las funciones del anuncio: facturación, atención a proveedores y archivo. Eso encaja con el grupo 3 si exigen autonomía, y con el grupo 4 si son tareas de apoyo.
  2. En la entrevista, al final, pregunta: «¿En qué grupo profesional quedaría el puesto?».

Con esa pregunta, Nerea consigue dos cosas que no consigue con «¿cuánto pagan?»: obtiene una respuesta que se puede comprobar contra un documento público y evita ser la primera en poner una cifra. Si la empresa dice «grupo 4» pero las funciones son del 3, tiene un dato objetivo para plantear la cuestión; si dice «grupo 3», ya sabe el suelo. En ambos casos, su rango propio puede empezar a partir del suelo del convenio y subir según otros factores (idiomas, experiencia, turnos).

Ese reparto del trabajo es el sentido de todo lo anterior: no se trata de adivinar un número, sino de conseguir información para que el número sea una conclusión y no un salto al vacío. Las guías de orientación hablan de «vender» tu candidatura; con el dinero, lo más útil es llegar con la tarea hecha.

Errores de planteamiento que conviene evitar

  • Dar una cifra sin etiqueta. «Quiero 1.800» no dice si es mensual o anual, bruto o neto, en 12 o 14 pagas. La otra parte puede entenderlo como más barato o más caro de lo que querías.
  • Anclar en lo que cobrabas. Tu salario anterior depende de la empresa de entonces, no del puesto de ahora. Además, a la luz del artículo 5.2 de la directiva, no es un dato que tengas que dar.
  • Comparar solo el mensual. Ya has visto que el mismo mensual puede ser 12 o 14 pagas.
  • Olvidar los costes ocultos. Desplazamiento, turnos partidos o falta de flexibilidad cambian lo que te compensa el trabajo.
  • Negociar sin haber leído el convenio. Es el documento que más información da y que menos se consulta.

Más allá del número

Dos condiciones del contrato influyen en lo que cobras de verdad y rara vez se preguntan. La primera es el periodo de prueba: según la ficha de EURES, la duración máxima es de seis meses para los técnicos titulados y de dos meses para el resto, y durante ese periodo cualquiera de las partes puede poner fin a la relación sin preaviso. La segunda es la modalidad de contrato (indefinido, temporal, fijo discontinuo…). Un salario alto en un contrato corto no equivale a uno algo menor en uno estable.

Sí conviene preguntar

  • Convenio aplicable y grupo profesional.
  • Número de pagas y si están prorrateadas.
  • Qué parte es fija y qué parte variable.
  • Jornada, turnos y plus de nocturnidad o festivos.
  • Tipo de contrato y duración prevista.

Mejor no fiarse de

  • Cifras sin etiqueta de bruto o neto.
  • «Según el mercado» sin dato concreto.
  • Variables sin condiciones por escrito.
  • Promesas verbales de subida.
  • Medias de portales sin fuente ni fecha.

Siete comprobaciones antes de hablar de dinero

  • Sé si mi cifra de referencia es bruta o neta, anual o mensual.
  • He convertido las ofertas que comparo a bruto anual.
  • He localizado el convenio y la tabla salarial del grupo que me correspondería.
  • Tengo un rango y un motivo, no solo un número.
  • Sé qué responderé si me preguntan lo que cobraba y me siento cómodo con esa respuesta.
  • He comprobado en el BOE el estado de la norma española sobre transparencia retributiva antes de citarla.
  • Llevo anotada la pregunta «¿qué convenio se aplica?».

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Fuentes consultadas

Última revisión: 30-10-2026. Plantillas de uso personal y gratuito. Cómo trabajamos.